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Krav maga

El krav maga es un sistema de defensa personal desarrollado por Imi Lichtenfeld y adoptado por el ejército israelí; su nombre significa en hebreo combate de contacto. No es un deporte y normalmente no hay competiciones. El entrenamiento se centra en situaciones reales (golpes sencillos, escapes de agarres y estrangulaciones, defensa contra armas) y en actuar bajo estrés. Hoy lo enseñan varias organizaciones, y sus programas difieren.

  • Defensa personal práctica basada en reacciones naturales y en un pequeño repertorio de movimientos sencillos.
  • Escapes de agarres, estrangulaciones y sujeciones; en niveles avanzados, defensa ante amenazas con un palo o un cuchillo.
  • Atención: detectar el peligro a tiempo, evitarlo y ponerse a salvo, no solo pelear.
  • Un entrenamiento intenso: muchos ejercicios son ráfagas de esfuerzo cortas y duras.
  • Confianza bajo presión.
  • Ropa deportiva. Muchas escuelas entrenan con zapatillas, porque en la vida real te defiendes calzado; otras entrenan descalzas sobre tatami.
  • Guantes de boxeo o de MMA y vendas, protector bucal y coquilla; espinilleras para los ejercicios de patadas.
  • Los escudos de golpeo, las manoplas y las armas de entrenamiento de goma o plástico los pone el gimnasio.
  • Muchas escuelas tienen un sistema de grados con cinturones o parches de colores; depende de la organización.
  • De 60 a 90 minutos, empezando con un calentamiento enérgico.
  • Bases con manoplas y escudos: la guardia, puñetazos rectos, golpes con la palma, codos, rodillas y patadas bajas.
  • Escapes de agarres y estrangulaciones por parejas, primero despacio y luego con más presión, cuando estés preparado.
  • Ejercicios de escenarios: defenderse cansado, desde el suelo o contra más de un compañero. Los golpes a zonas sensibles se practican en manoplas o a cámara lenta, nunca con toda la fuerza sobre un compañero.
  • Los alumnos avanzados añaden defensas contra armas y sparring controlado con protecciones.
  • Preparación física y vuelta a la calma al final. En tu primera visita aprendes la guardia y uno o dos escapes.
  • Quien quiere defensa personal práctica más que un deporte.
  • Principiantes sin experiencia en artes marciales: las técnicas son sencillas a propósito.
  • Quien disfruta de los entrenamientos intensos y variados.
  • Quien ha hecho un curso general de defensa personal y quiere seguir entrenando.
  • Es menos recomendable si quieres competir: en ese caso, mira las MMA o el kickboxing. Ningún curso puede garantizar tu seguridad en cualquier situación; lo que hace es mejorar tus posibilidades de ponerte a salvo. Con una afección de articulaciones, espalda o corazón, consulta a tu médico y avisa al entrenador.