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Jiu-jitsu brasileño

El jiu-jitsu brasileño (BJJ) es un arte de agarre centrado en la lucha en el suelo: controlas a tu compañero con posiciones y terminas con sumisiones (estrangulaciones y luxaciones), sin ningún golpe. Se desarrolló en Brasil en el siglo XX a partir del judo y del jiu-jitsu japonés, y la familia Gracie figura entre sus maestros más conocidos. Se entrena por parejas, con una chaqueta llamada gi o sin ella (no-gi).

  • Técnica y palanca por encima de la fuerza: una persona más pequeña puede aprender a controlar a otra más grande.
  • Fuerza, resistencia y flexibilidad para todo el cuerpo, sobre todo en el tronco y el agarre.
  • Resolver problemas bajo presión: muchos lo llaman «ajedrez sobre el tatami».
  • Defensa personal realista: puedes entrenar a tope, porque una llave se suelta en cuanto tu compañero palmea.
  • Confianza y un equipo muy unido, ya que entrenas con las mismas personas semana tras semana.
  • Un gi: chaqueta gruesa, pantalón y cinturón. Muchas academias te prestan uno para la primera clase. Para no-gi: una rashguard (camiseta deportiva ajustada) y un pantalón corto sin bolsillos ni cremalleras.
  • Un protector bucal; las orejeras son opcionales y protegen las orejas de lesiones.
  • Chanclas para moverte fuera del tatami: con calzado nunca se pisa.
  • La higiene importa: un gi limpio en cada sesión, uñas cortas y nada de entrenar con una infección en la piel.
  • El tatami lo pone la academia.
  • De 60 a 90 minutos. Un calentamiento con ejercicios de movimiento (salidas de cadera o «gambas», puentes, caídas) y después la técnica del día, que enseña el entrenador.
  • La repites por parejas, por turnos, y luego la practicas en sparring posicional desde una posición fija, como la guardia o la montada.
  • El rolling: sparring libre en asaltos de unos cinco o seis minutos. Cuando una llave empieza a doler o una estrangulación aprieta, palmeas a tu compañero o el tatami y te suelta al instante.
  • Las ideas clave son las posiciones (guardia, montada, control lateral, la espalda) y los escapes, los barridos y las sumisiones.
  • Los principiantes suelen hacer un sparring suave, o solo desde posiciones fijas, hasta que saben palmear y moverse con seguridad.
  • En adultos, los cinturones son blanco, azul, morado, marrón y negro, con grados (rayas) en el cinturón entre uno y otro; los niños tienen sus propios cinturones de colores. Las promociones las decide el entrenador, y cada cinturón suele llevar años.
  • Adultos de cualquier talla y complexión: la técnica cuenta más que la fuerza.
  • Quien busca un arte marcial sin puñetazos ni patadas.
  • Niños y adolescentes: las clases infantiles enseñan control y confianza sin golpes.
  • Cualquiera interesado en la defensa personal o en las MMA, donde la lucha en el suelo es esencial. Para la versión sin gi, consulta Grappling.
  • Es menos recomendable con problemas de cuello, espalda, rodillas u hombros, ya que las luxaciones y las estrangulaciones cargan las articulaciones y el cuello: consulta a tu médico, avisa al entrenador y palmea pronto.