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Espalda sana

Espalda sana es una clase suave en grupo con ejercicios para la espalda: fortalecer los músculos que sostienen la columna, mantenerla móvil y trabajar la postura. Toma elementos del pilates, del ejercicio terapéutico y de los estiramientos, y se enseña despacio sobre esterillas, sin saltos ni pesos grandes. Es una clase de prevención y bienestar, no un tratamiento médico.

  • Fuerza y resistencia en la musculatura profunda de la espalda, el abdomen y la pelvis, que sostiene la columna.
  • Movilidad de la columna en todas las direcciones (flexión, extensión, inclinación lateral y rotación) dentro de un rango cómodo.
  • Una postura mejor y más conciencia de cómo te sientas, estás de pie y levantas peso.
  • Un respiro regular frente a la rigidez de muchas horas en la mesa de trabajo o al volante.
  • Hábitos que te puedes llevar a casa: rutinas cortas para la mañana o para la oficina.
  • Ropa cómoda que no limite el movimiento; calcetines o pies descalzos.
  • Una esterilla. Muchos estudios usan además un fitball, un rulo de espuma, pelotas pequeñas o bandas elásticas.
  • Un cojín pequeño o una toalla doblada, por si tumbarte boca arriba te resulta incómodo. El estudio suele tenerlos.
  • Agua.
  • De 45 a 60 minutos a un ritmo tranquilo, a menudo en grupos reducidos.
  • Un calentamiento suave: respiración y movimientos lentos del cuello, los hombros y la pelvis.
  • La mayor parte de la clase se hace tumbado o a cuatro patas: ejercicios para el core y los músculos que recorren la columna, como el puente, el gato-vaca o levantar el brazo y la pierna contrarios a cuatro patas.
  • Algo de trabajo de pie sobre la postura y el equilibrio, y sobre cómo agacharte y levantar peso sin forzar la espalda.
  • Termina con estiramientos suaves y relajación.
  • Antes de tu primera clase, cuéntale al entrenador cualquier problema de espalda que tengas. Ningún ejercicio debería doler; si alguno duele, para y dilo.
  • Quienes pasan mucho tiempo sentados en una mesa o en el coche y notan rígida la espalda o el cuello.
  • Quien quiere una espalda más fuerte y una postura mejor.
  • Principiantes, personas mayores y quienes vuelven a hacer ejercicio tras un parón largo.
  • Quienes buscan un comienzo suave antes del Pilates o de la Movilidad.
  • No es un tratamiento. Con dolor de espalda, un problema diagnosticado como una hernia discal, después de una lesión o una operación, o durante el embarazo, consulta antes a tu médico, pregúntale qué ejercicios te convienen y avisa al entrenador antes de la clase. Si el dolor es repentino o intenso, o notas entumecimiento o debilidad en las piernas, ve al médico en lugar de hacer ejercicio.