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Fitness posparto

El fitness posparto te ayuda a recuperar la fuerza paso a paso después de dar a luz: primero la respiración, la musculatura profunda del abdomen, el suelo pélvico y la postura, y después un trabajo más exigente. Las clases son reducidas y tranquilas, y algunos estudios te dejan venir con tu bebé. Cuándo puedes empezar depende de cómo fue el parto y de cómo te estés recuperando: lo decide tu médico.

  • Volver a sentir y fortalecer la musculatura profunda del abdomen y el suelo pélvico después del embarazo y el parto.
  • Fuerza para el día a día con un bebé: levantarlo, llevarlo en brazos, darle de comer, inclinarte sobre la cuna.
  • Postura, y una espalda, un cuello y unos hombros más cómodos.
  • Volver poco a poco al deporte que hacías antes.
  • Un rato para ti y la compañía de otras madres recientes.
  • Ropa cómoda y un sujetador que sujete bien. Si das el pecho, dar la toma antes de clase suele hacer el ejercicio más cómodo.
  • Agua y una toalla.
  • El estudio pone las esterillas, los fitballs y material pequeño, como bandas elásticas y pesas ligeras.
  • Para las clases con bebés, trae una mantita, un pañal de repuesto y lo que necesites para una toma. Muchos estudios piden un justificante de tu médico.
  • De 45 a 60 minutos en grupo reducido, a un ritmo que puedas llevar.
  • Empieza con la respiración y un trabajo suave de la musculatura profunda del abdomen y del suelo pélvico, los músculos de la parte baja de la pelvis que sostienen la vejiga, el útero y el intestino.
  • Después, fuerza para la espalda, las caderas, las piernas y los brazos, y trabajo de postura.
  • El entrenador tiene cuidado con la diástasis de rectos: la separación entre las dos mitades del músculo recto del abdomen que se abrió durante el embarazo. En muchas mujeres se va cerrando en los meses después del parto; en otras se mantiene. Los ejercicios que abomban la tripa, como los abdominales tipo crunch, se dejan para más adelante, y el entrenador o un fisioterapeuta pueden revisar la separación.
  • Correr, saltar y levantar mucho peso vuelven poco a poco, no en las primeras clases.
  • Termina con estiramientos y relajación.
  • Madres a quienes su médico ha dado permiso para hacer ejercicio. Tras un parto vaginal o una cesárea, los plazos son distintos, y además son distintos para cada mujer.
  • Mujeres que quieren volver paso a paso a su deporte de siempre. Muchas continúan con Pilates.
  • Principiantes: las clases empiezan desde lo básico.
  • Madres que buscan compañía y un motivo para salir de casa, con o sin el bebé.
  • Es menos recomendable si tienes dolor, un sangrado que va a más, una herida que no ha cicatrizado, sensación de peso o de bulto en la pelvis, o pérdidas de orina al toser, reír o saltar: consulta antes a tu médico y pregúntale por un fisioterapeuta de suelo pélvico. Cuéntale al entrenador cómo y cuándo diste a luz. Para el ejercicio durante el embarazo, consulta Fitness para embarazadas.