Yoga yin
El yoga yin es un estilo lento y tranquilo en el que mantienes posturas, sobre todo sentado y tumbado, durante varios minutos cada una, con los músculos lo más relajados posible. Es un estilo moderno que tomó forma en Estados Unidos a finales del siglo XX, inspirándose en ideas del taoísmo chino. A los estilos activos y dinámicos se les llama yang; este es su opuesto tranquilo, y de ahí el nombre.
Para qué sirve
Sección titulada «Para qué sirve»- Un estiramiento profundo y suave de las caderas, las ingles, la zona lumbar y las piernas.
- Su idea es que las posturas pasivas y largas llegan al tejido conectivo que rodea las articulaciones (la fascia), no solo a los músculos.
- Calma: la quietud y la respiración lenta te ayudan a bajar el ritmo y a practicar la paciencia.
- Un contrapeso al entrenamiento de fuerza, la carrera, el ciclismo y el yoga dinámico, por ejemplo como día de recuperación.
- Una forma suave de iniciarse en la meditación: muchos profesores aprovechan las posturas para una atención tranquila a la respiración.
Material
Sección titulada «Material»- Una esterilla y muchos accesorios: bolsters, bloques, mantas y cinturones se usan en casi todas las posturas. Los estudios suelen ponerlos.
- Ropa cómoda y de abrigo, y calcetines: apenas te mueves y el cuerpo se enfría.
- Una prenda ligera extra para la relajación final.
- Agua.
Cómo es una clase
Sección titulada «Cómo es una clase»- De 60 a 90 minutos, con solo unas pocas posturas, a menudo de seis a diez.
- Cada postura se mantiene de tres a cinco minutos, a veces más. Llegas hasta un punto de sensación suave y soportable, no de dolor, y te quedas quieto.
- Las posturas tienen sus propios nombres: mariposa, dragón, oruga, esfinge, silla de montar. Se parecen a posturas de yoga conocidas, pero se hacen de forma pasiva, sin esfuerzo.
- Entre postura y postura, el profesor te da tiempo para salir despacio y descansar, porque las articulaciones pueden notarse rígidas después de un mantenimiento largo.
- La sala suele estar en silencio y el profesor puede guiar tu atención hacia la respiración o leer algo breve.
- Termina con una savasana larga. La primera clase es fácil de seguir, pero quedarse quieto durante minutos puede costar más de lo que parece.
A quién le va mejor
Sección titulada «A quién le va mejor»- Quien nota rígidas las caderas y la zona lumbar, incluidas las personas que pasan mucho tiempo sentadas.
- Deportistas y quienes entrenan duro, como sesión de recuperación.
- Quienes quieren aprender a relajarse y a quedarse con su respiración.
- Principiantes: las posturas son sencillas y los accesorios las hacen fáciles de adaptar.
- Es menos recomendable para quien busca un entrenamiento o ganar fuerza; si buscas un trabajo de flexibilidad más activo, consulta Estiramientos. Si tus articulaciones son muy flexibles (hiperlaxitud), no llegues a tu límite. Durante el embarazo, con lesiones articulares o después de una operación, consulta antes a tu médico y avisa al profesor. Sal de cualquier postura que te produzca un dolor punzante, hormigueo o entumecimiento.