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Aro aéreo

El aro aéreo, también llamado lyra, es una disciplina circense que se practica en un aro de acero colgado del techo. Te sientas, te pones de pie, te cuelgas y giras dentro y alrededor del aro, y enlazas las posturas en una secuencia fluida. Se enseña en grupos reducidos y, para quien empieza, el aro cuelga lo bastante bajo como para alcanzarlo desde la colchoneta.

  • Fuerza en brazos, hombros, espalda y core.
  • Flexibilidad y líneas limpias: muchas posturas son figuras largas y estiradas.
  • Equilibrio y control, sobre todo cuando el aro gira.
  • Elegancia y presencia escénica: las coreografías se montan con música y muchos estudios organizan espectáculos.
  • El estudio pone los aros, los anclajes y las colchonetas de seguridad. El aro suele ir forrado con cinta para agarrar mejor.
  • Unas mallas que cubran la parte de detrás de las rodillas y una camiseta ajustada: al principio el metal aprieta justo ahí. Más adelante, algunos movimientos piden la piel al descubierto para agarrarse; el entrenador te dirá cuándo.
  • Nada de cremalleras, joyas ni relojes: te arañan a ti y al aro.
  • Ese día, nada de crema corporal. Se entrena descalzo. Trae agua.
  • De 60 a 90 minutos en grupo reducido, turnándoos en los aros.
  • Calentamiento y acondicionamiento: movilidad de hombros, agarre, ejercicios de suspensión y de tracción, core.
  • Después, técnica: cómo subir al aro, las sentadas y suspensiones básicas, las primeras posturas y las transiciones entre ellas, con el entrenador a tu lado.
  • En las clases siguientes se añaden giros, posturas cabeza abajo y combinaciones cortas con música.
  • Termina con estiramientos. Al principio es normal que salgan moratones detrás de las rodillas y en las caderas; desaparecen a medida que te acostumbras al aro.
  • Principiantes: no hace falta trepar, así que las primeras posturas salen rápido.
  • Bailarines y quienes practican Pole dance (baile en barra): muchas habilidades se aprovechan.
  • Quienes disfrutan actuando y creando sus propias coreografías.
  • Quienes ya han probado las Telas aéreas o el Yoga aéreo y buscan un reto distinto.
  • Es menos recomendable con una lesión de hombro o de muñeca, o durante el embarazo: consulta antes a tu médico y avisa al entrenador. Al principio los giros pueden marear o revolver el estómago; dilo y el entrenador mantendrá el aro quieto.